Tubo de escape

Los malos humos no son buenos al volante ni para el conductor, ni para el propio vehículo. Si el sistema no evacúa los gases de forma adecuada, puede ponerse en peligro el funcionamiento del motor, y los gases pueden llegar incluso al habitáculo del vehículo.

Este sistema de escape está compuesto por el tubo de escape y el catalizador entre otros elementos, y es el encargado de expulsar los gases generados en la combustión y reduce el ruido que se produce al arrojarlos. Los cambios bruscos de temperatura, la sal, la nieve, la lluvia,… afectan directamente a su estado, disminuyendo el rendimiento del vehículo, aumentando el ruido y el consumo del vehículo.

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Revisión cada 3-6 años

Dependiendo de la marca del coche y el kilometraje, es recomendable revisar el tubo de escape cada 3-6 años. Y el catalizador debería sustituirse cada 80.000-100.000 km.

02

Ahorra en combustible y cuida tu vehículo

Un sistema de escape adecuado favorece un consumo adecuado de combustible, y evita las pérdida de potencias y ahogo del motor.

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Contamina menos

Reduce la emisión de gases contaminantes y disminuye el ruido del motor con un sistema de escape en perfectas condiciones.

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